Te saludo amorosamente.

Recuerda que eres un ser grandioso y maravilloso, eres el amor. Siente el amor y tu grandeza, reconócela en ti, al hacerlo te será más agradable seguir estas palabras. Si no puedes reconocerlas ahora es probable que estés en un momento de desequilibrio para que al volver a tu centro retornes con la consciencia y el amor más expandidos. Sentimientos como el resentimiento, miedo y culpabilidad te señalan el camino que has de tomar para seguir adelante. Reconocer que todos somos seres humanos en un proceso de evolución puede ayudarte a dejar atrás sucesos de tu vida que te causan dolor. El resentimiento indica tus expectativas no cumplidas y lo inconsciente o dañino que tú le haces al otro. Reconocer lo que tú le has hecho y pedir perdón por ello, te libera de esos sentimientos que te hacen daño y con los que amargas tu existencia. En cuanto al resentimiento o lejanía con los padres, tomar tu vida al precio que te fue dada, te sana de las heridas infantiles, estas necesidades insatisfechas causan dolor y son hechas por todos los seres humanos que han pasado la vida a sus hijos en el planeta, es parte de ser humano. Al relacionarte atraes a alguien similar a ti quien va a tocar esas heridas y lo que podría ser un malestar para pedirle algo a otro y equilibrar la relación, se convierte en un gran enojo que te atora y daña a todos. A través del perdón, puedes eliminar la sensación de culpabilidad y puedes liberarte del dolor que te ha causando en tu pensamiento y en tu ser. El perdón es una expresión del amor muy grande. Mediante el perdón, aceptas a un ser humano como es. Las características que se valoran como malas son parte de ese ser humano. Cada ser humano tiene una misión y si hace lo mejor que puede, es decir con toda su capacidad de amar y con toda su fuerza no podemos juzgar nada de incorrecto porque esta persona esta en su máxima expresión como ser humano. Todo ser humano es bueno y el mundo necesita su energía tal y como es. Además la motivación básica que existe en todos, es que detrás de todo acto siempre está el amor aunque no puedas comprenderlo. Confía en que sucede con amor. El solo acto de pensar o visualizar el perdón a ti o a los otros produce efectos y movimientos en ti, elevan tu frecuencia vibratoria y te iluminan. Visualiza la luz dentro de ti y permite que te rodee, ábrete a tomar de tu propia naturaleza el perdón y la gracia y disponte a limpiar los pensamientos que contienen culpabilidad, así como sus efectos en tu cuerpo físico. Genera la sanación en ti transformando la culpabilidad y el resentimiento. Se consciente de que se han generado cambios en ti de la misma forma como la oscuridad desaparece cuando llega la luz, cuando lo miras, cuando lo reconoces. Imagina que también desaparece la culpabilidad en ti.

Gracias por ser.

Bendiciones.

Sony González.