En la anterior publicación titulada “resentimiento, culpabilidad y perdón”, mencioné la importancia de superar el resentimiento reconociendo cómo hemos contribuido para crear esa energía dentro de nosotros.

Superarte te convierte en el señor o señora de tu vida y te quita del lugar equivocado de victima que te empobrece como ser humano. También señalé que con la energía del perdón liberamos las energías negativas de heridas y viejas imágenes del pasado que todavía conservamos. Recuerda que experimentamos lo que irradiamos desde nuestra esencia, por ello es tan importante fortalecerse interiormente.

Perdónate a ti mismo de todo lo pasado porque así como un barco con carga adicional no puede maniobrar en un rio, las cargas te dificultan el camino. Hazlo sin arrepentimiento considerando que todo es adecuado tal y como sucedió porque fue necesario vivir esa experiencia de esa manera para que aprendieras la lección y pasaras a la siguiente experiencia.

Si aún tienes ideas y sentimientos que te limitan, enlístalos y libéralos. Transmuta los juicios y pensamientos negativos. Deshazte de todo con lo que te limitas y aprende el soltar y la neutralidad porque puedes controlar muchas cosas pero nunca hacia donde van a fluir los acontecimientos. No podemos controlar todo en la vida.

Claro que podemos definir nuestros proyectos, y con todo nuestro amor y nuestra fuerza lanzarnos a alcanzar nuestras metas, sin embargo, muchas veces cambiamos de opinión o las situaciones se presentan de manera diferente a lo planeado. Ante esto, podemos oponernos a lo que es o fluir con lo que está sucediendo.

Para lograr lo que quieres, escribe las metas que quieres lograr y capacita a tu mente, haciendo a un lado el control, la presión y las expectativas porque son éstas las que pueden obstaculizar tu fuerza creadora.

Entrega el control, la presión  y las expectativas al flujo de la energía, suéltalas definitivamente y practícalo cuantas veces lo necesites.

Ahora, elige una meta en donde quieras concentrar tu energía para manifestarla. Visualízala lentamente, y luego mírala moviéndose a más velocidad. Siente en ti una sensación de liberación. Date cuenta que con esta práctica puedes convertirte en tu propio creador.

Actúa de la mejor manera que puedas, confía en todo lo que trae el río de tu vida y todo sucederá para tu mayor beneficio. Para fluir a veces es necesario soltar lo planeado y lo que vendrá con la confianza en que estas decidiendo lo correcto y se está presentando lo mejor.

La neutralidad, es un estado en el que comprendes que cada acontecimiento es correcto, que cada uno estamos en nuestro lugar y que todo tiene su propósito. Este estado te mantiene en tu centro, en equilibrio, en armonía, en paz desde dónde sigues el nuevo rumbo.

En caso de que queramos encontrar la paz en nuestras relaciones es necesario formarla verdaderamente dentro de nosotros. Para lograrlo ayuda no actuar pasivamente por influencias externas, sino ayudando a fluir a tus sentimientos para que pronto te encuentres de nuevo en armonía y sigas hacia adelante.

Si te has perdonado a ti mismo y a los demás, estas en paz contigo mismo. Entonces ahora no existe nada negativo en ti que puedas experimentar, eres libre en tus pensamientos, en tu ser y en tus actos, ahora eres capaz de crear todo. Eres maravilloso.

Gracias por tu ser.

Bendiciones.

Sony González.