Algunas personas piensan que es difícil perdonarse y en lugar de hacerlo, prefieren continuar estancados y enojados consigo mismos y/o con quien tiene la culpa de acuerdo a su percepción. Perdonarse a sí mismos es una decisión que podemos tomar libremente. Para lograrlo se requiere practicar la humildad y reconocer que sé es humano e imperfecto como todos los demás.

Por otro lado, esta “imperfección” humana es necesaria para seguir creciendo como personas gracias al aprendizaje que se obtiene al ver nuestros “errores”. Tener una imagen distorsionada de nosotros mismos es autoengaño y sòlo nospuede llevar a la mediocridad porque si no reconocemos nuestras caídas no podemos superarnos ni avanzar. Además para fortalecer nuestra autoestima es imprescindible reconocer tanto nuestras cualidades como nuestras limitaciones, esto nos completa internamente, nos equilibra y nos capacita para desarrollarnos y poder sentirnos más amorosos, agradecidos y felices.

Algunos pueden pensar que si se perdonan volverán a cometer el mismo error, así se provocan miedo, lo cual puede hacer que suceda lo que menos quieren porque están alimentando esa idea. Y están olvidando que vamos a vivir las experiencias que necesitamos para poder seguir avanzando. Como ya he comentado en otros textos, no podemos controlar todo. Otra vez surge que es necesario pensar  y actuar con humildad para reconocer que la Vida es Grandiosa y mucho más poderosa que nosotros.

Otro factor importante que nos puede ayudar a avanzar es la Confianza en la Vida para comprender que todo lo que hemos vivido ha sido apropiado para recuperar nuestro verdadero ser. La idea de que todo es correcto tal y como es, nos puede proporcionar tranquilidad y alegría que nos ayudará a fluir en el río de la Vida. Esto no significa que no somos responsables, sino que, por un lado confiamos en la Vida y por otro aprendemos de los errores, pedimos perdón y nos perdonamos y en el camino nos vamos transformando en mayor consciencia, amorosidad y benevolencia, con nosotros, con los demás y con el mundo.

Deja de ser duro o  dura contigo, el hecho de que seas misericordioso contigo mismo no representa una amenaza para tu avance y tus logros sino todo lo contrario, a través del amor a ti mismo y de tu aceptación honras tu vida y tu destino y te posibilitas el ir hacia el más y lo mejor.

Me despido, reflexiona en la importancia de equilibrarte reconociendo tanto tus cualidades como tus limitaciones, ambas tienen la misma importancia, esto te dará mayor fuerza, serenidad y confianza para perdonarte. A tus padres no necesitas perdonarlos, solo visualízalos en tu corazón tal y como fueron y tal y como son, con este acto toma tu vida al precio que te fue dada. Esto te da una tremenda fuerza para tu vida.

Me despido, recuerda que eres un ser humano grandioso y maravilloso. Cree en ti.

Bendiciones.

Sony González.