Permito a la fuerza de voluntad, la protección e iniciativa del PRIMER RAYO DIVINO que me inspire y motive, me lleno y envuelvo de su color azul.  Me centro e irradio amor, compasión, iluminación y sabiduría del SEGUNDO RAYO DIVINO, me visualizo recibiendo un rayo de color amarillo dorado que  me penetra y me rodea. Enseguida,  incorporo las cualidades, atributos y virtudes del TERCER RAYO DIVINO de amor del corazón en su color rosa junto con el deseo de convertirme en un proficiente cocreador en armonía con la Voluntad Divina de nuestro Padre y Madre Dios.

Ilumino mi existencia con la magnificente Flama Violeta del SEPTIMO RAYO. En este momento la veo encenderse bajo de mis pies y me envuelve completamente en el Divino fuego de transmutación, lo cual ahora me permite cambiar la calidad de energía a voluntad. 

Me convierto en un centro magnético para el Espiritu de tal manera que el maravilloso regalo de Amor y Luz desde el núcleo del Corazón del Creador Supremo pueda irradiar a través de mi hacia el mundo exterior.

Esto lo realizo centrado en mi corazón, con un  gran asentimiento a todo tal cual es, con humildad y con un profundo agradecimiento. Termino este ejercicio sintiendo mi cuerpo y mi ser más profundo y permitiendo que mi energia se armonice completamente.

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