CURSO DE ABUNDANCIA POR DESIGNIO
LECCION 1
 

Nuestros sentidos son ventanas hacia Dios…

Para los propósitos de este curso, frecuentemente se te pedirá que uses dos de tus sentidos para experimentar el impacto de los mensajes de maneras ligeramente diferentes de aquellos a los que puedas estar acostumbrado. Se te pedirá que VEAS y SIENTAS ciertos mensajes. Para experimentar VER algo, cierra los ojos y forma un nuevo dibujo mental o trae a tu mente un dibujo de algo que te sea familiar. No uses realmente tu sentido de la vista físico, sino que, en lugar de ello, activa tu habilidad de lograr visión interior o “insight”.
Para SENTIR te pedimos que prestes atención a las sensaciones puramente físicas localizadas en varias partes de tu cuerpo pero que no analices tus emociones. Sólo deja que el cuerpo te hable y fíjate en lo que tiene para decir.
Aquí está lo que puedes estar experimentando en tu cuerpo cuando le prestas atención a tus sentimientos:
*El miedo es generalmente experimentado como un sentimiento inquieto en el estómago, algunas veces como mariposas, y otras veces como un dolor desgarrador en las entrañas. Algunas veces el corazón latirá con fuerza y la respiración se volverá difícil. En ocasiones la voz temblará y sonará poco natural.
* El enojo se siente como una constricción en tu espalda, cuello y hombros. Algunas veces experimentarás tus puños crispados involuntariamente, sudoración, el rostro enrojecido y dificultades respiratorias. Algunas veces el enojo se interpretará mal como si fuera tristeza y puede hacerte sentir ganas de llorar. Otras veces podrás sentir un profundo dolor de estómago.
* La fatiga se siente como una pesadez y falta de energía con una falta general de confort en las extremidades y reacciones lentas. Algunas veces cuando una persona está muy fatigada puede volverse acelerada en sus movimientos corporales y sin embargo sentirse mareada y abombada.
* La tristeza causa un dolor en el pecho y una quemazón en la garganta, como en los momentos previos al fluir de las lágrimas. Hay un sentimiento general de falta de energía y el deseo de cubrirse y calentarse.
* La alegría es una ola de felicidad que mueve a nuestro rostro a sonreír o reír. A veces la alegría nos ocasiona lágrimas, que fluyen de manera diferente de aquellas que reflejan tristeza. Con frecuencia se nos pone la piel de gallina y nuestros ojos se humedecen. Sentiremos el sonrojo del corazón abriéndose.
*El hambre es una sensación que retumba en el estómago, o un sentimiento de vacío. Algunas veces el cuerpo muestra síntomas de hambre cuando en realidad siente enojo y tristeza.
A veces, puedo pedirte que te formes una interpretación mental o emocional de un sentimiento, algo que muchas personas hacen instintivamente en lugar de reconocer una sensación corporal. Mayormente, el objetivo es reconocer la energía almacenada en tu cuerpo, así podremos localizar los bloqueos y romperlos. Estos bloqueos son parte de lo que mantiene tu vieja historia en su lugar. Queremos mover energías atascadas así hay lugar para la nueva historia que habite en tus células.
Mientras progreses a través de las etapas del comienzo de este curso estarás tratando con la limpieza de despojos que se han acumulado en el pasado. Créelo o no, seremos capaces de hacer esto rápidamente y luego nos moveremos a las partes mágicas de crear una vida abundante. Para el final del curso ya estarás VIENDO oportunidades nuevas y emocionantes para experimentar la abundancia universal y tendrás todas las habilidades de diseño necesarias para ser capaz de manifestar lo que quieras por el resto de tu vida.
Hoy es importante que practiques el arte de ver con tu ojo interior y, para hacer esto, te pido que te formes dibujos mentales de las sugerencias en la meditación guiada. Quizá quieras adoptar una posición confortable, sentada y comenzar a relajarte*.
Meditación guiada
Hoy vamos a viajar hacia el interior de la mente y encontraremos el lugar que hace de pantalla de película para tu conciencia. Este espacio en el centro de tu frente, sobre tu nariz, es denominado algunas veces el “Tercer Ojo” y es un centro de energía en el cual tú y Dios pueden intercambiar información. Mientras enfocas tu atención en esta área, visualiza el color azul y comienza a ver todo aquello en tu vida que es azul. Recuerda cosas de tu pasado que han sido azules y piensa en varios tonos de azul que conozcas y puedas identificar. El Índigo o Azul Medio es el color del Sexto Chakra que es otro nombre para este espacio en tu cuerpo donde se muestran las películas de tu visión interior. Visualizando este color, estás empezando a abrir tu intuición y a invitar a la clara visión a tu vida. Cuando el ojo de tu mente se abre, es más fácil ver al Amado en todos los aspectos de tu vida. Recuerda dejar que la imagen se forme, de modo que realmente la veas, en lugar de pensar en ella. Mientras examinas a través de los varios objetos azules, no dejes un objeto hasta que no hayas obtenido la imagen visual en tu mente y la hayas sostenido por unos instantes. Una vez que comiences a ver ese objeto claramente y en gran detalle, déjalo fundirse y trae otro objeto a tu mente y haz lo mismo.
Ahora cambia al amarillo. El amarillo es el color que representa el Plexo Solar, nuestro centro de energía que tiene que ver con el coraje y la expresión de sí. Visualiza todos los objetos en tu vida que son de color amarillo y pasa algún tiempo examinando la luminosidad del color amarillo y tus cosas favoritas amarillas. Comienza a sentir tus sensaciones corporales en el área de tu estómago, ligeramente debajo de tu costillas en el centro. Siente tu cuerpo en la región de tu estómago y fórmate una imagen en tu mente del color amarillo llenando tu estómago, páncreas, vesícula, hígado y tracto digestivo superior con un amarillo brillante, resplandeciente y glorioso. Siente la calidez y siente la luz. Ahora ve esta parte de tu cuerpo como si el sol emanara desde justo debajo de tus costillas y visualiza cómo se ve el mundo cuando la luz del sol sale de ti. Quédate con esa visión por unos momentos.
Ahora envía un río de luz amarilla brillante y resplandeciente de tu Plexo Solar hacia tu Tercer Ojo Azul. Al mismo tiempo, envía una corriente de azul sedante a encontrarse con el río amarillo. Se encuentran en el área del corazón y se mezclan para convertirse en una tonalidad de verde vibrante y energético. El verde es el color de las hojas y las plantas. Es el color de la energía viviente. Imagina que tu pecho está verde brillante y crecen hojas frescas y ramas como si tu cuerpo fuera el tronco de un árbol y tu área del pecho fuera una copa frondosa. Tu energía-fuerza de vida es mantenida por tu corazón y debido a su complicado papel de mantener todas las otras partes de tu cuerpo vivas y funcionando, tu corazón algunas veces es descuidado. Siente tu corazón ahora y visualízalo como un órgano verde brillante, resplandeciente que recibe energía de Dios y la pasa por venas y arterias a todos los otros lugares de tu cuerpo para que tú funciones. La energía amarilla del coraje y la expresión propia y la energía azul de la intuición y la visión intensifican el verde de tu corazón. Cuando esas dos áreas están abiertas y vivas, el flujo lava el corazón hasta que éste se nutre y está listo para aceptar. Considera esto para siempre- la manifestación de tu vida está directamente conectada con tu habilidad para expresar energías del ser brillantes, fluyentes y resplandecientes, mezcladas con las energías de la imaginación e intuición expansivas y brillantes.
CREADORA SHARA GADNER
Publicado por MARIA ELENA SYRO P. Cali, Colombia para Meditaciones en el Mar Rojo y por Helen Maran para Meditaciones en el mar Rojo-Eilat Israel.