Diálogos en Twitter con Alejandro Jodorowsky sobre la culpa:

-¿Cómo irme de mi casa sin sentir culpa de dejar solo a mi papá viudo?

– No eres su esposa. Vete y envíale una vez por semana, de regalo, una bella prostituta, hasta que se te pase la culpa.

-¿Qué se hace cuando a una persona le rompiste el corazón y no te quiere perdonar y ni el paso del tiempo ayuda? ¡Que angustia!

– Es una culpa que tú cargas, ¡págala y te liberas! Envíale en forma anónima por correo, un billete de 500 euros.

-Hice algo de lo cual me arrepiento… y todos los dias lo recuerdo, ¿qué puedo hacer?

-Las culpas pueden pagarse. En la noche, abre un hoyo frente a donde vives y entierra un billete de 100 euros. Te sentirás liberada.

-Llevo 10 años con un dolor por la muerte de mi hermano, algún día dejará de doler?

Con el tiempo el dolor disminuye y el amor crece… siempre que ese dolor no encubra un sentimiento de culpa. No hacer el duelo al cabo de 10 años es continuar matándolo. Los muertos no sufren pero mientras tú sufras, él sufrirá en tu mente. Perdónalo y déjalo ir.

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Ante Los Errores: Reconocerlos, Evaluarlos Y Pagarlos

¿Sentimientos de culpa?

A veces, sin quererlo, cometemos errores, que sentimos como deudas morales, sintiéndonos incapaces de arreglar el daño que hemos hecho. Recomiendo en este caso a los consultantes que, antes que nada reconozcan su deuda, que luego la evalúen y después la paguen.

Alejandro Jodorowsky.

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Muchas personas, porque no han realizado sus ilusiones, se sienten fracasadas. Viendo la realización de otros, se llenan de una rabia y odio, que en el fondo es sufrimiento. Esta fábula puede serles útil:

Las mariposas pusieron huevos, de los que salieron gusanos que treparon por el tronco de árboles para secretar hilos hasta formar blancos capullos que, al cabo de un tiempo, se abrieron expulsando mariposas que revolotearon como aterciopelados gritos de color… Un pollo silvestre observó con envidia todo el proceso. Dejó de jugar con sus camaradas y anheló tener inmensas alas y revolotear por encima de las plantas cual una flor viva. Pensó: “¿Si esos gusanos asquerosos pueden transformarse en seres tan bellos, por qué no yo?” Recogió trozos de estambre, hilachos, fibras secas, cáñamo. Cargando su material, trepó a una roca alta y desde ahí saltó para caer en la copa de un árbol. Se envolvió hasta quedar encerrado en una especie de capullo y, protegido por una rama, se puso a dormir esperando despertar convertido en mariposa. Pasó el tiempo. Torturado por la sed y el hambre, despertó. “¡Llegó el gran momento!”, se dijo. Rompió los estambres a picotazos. No se había transformado en mariposa, pero un cambio había ocurrido: ya no era pollo sino gallito… Volando torpemente, muy decepcionado, fue a jugar con sus hermanos. Estos, correteando el día entero bajo el sol, bien alimentados, se habían convertido en ejemplares de pelea. El gallito, desnutrido, enclenque por la falta de ejercicio, no pudo hacerles frente. Fue picoteado y despreciado. El ave comenzó a odiar a las mariposas, considerándolas culpables de sus males. A manera de venganza, recorrió el bosque destruyendo cada capullo que encontraba o mariposa que podía cazar.

En realidad, muchas personas se sienten fracasadas porque no pudieron realizar una obra que no les correspondía. Todos servimos para algo, pero no todos servimos para lo mismo. Sucede a menudo que quien se ha equivocado de camino atribuye su derrota a circunstancias exteriores y se vuelve enemigo furibundo de lo que en el principio amó… Tenemos una cantidad limitada de energía vital. Seamos cuidadosos. Errar de meta es perder no sólo aquello para lo que no servimos sino también aquello en lo que podríamos haber descollado.

Alejandro Jodorowsky.

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Reflexión Sobre La Culpa

En cierta ocasión una cebolla se topó con un sauce llorón. Horrorizada, le dijo:
-¡OH! ¡Espero no haber tenido yo la culpa!
“Todo acontecimiento tiene infinitas causas”, comenta Alejandro Jodorowsky en “Cabaret místico”.

El sentimiento de culpa no tiene sentido. Es respuesta a dos complejos a cual más neurótico:

-Percepción de omnipotencia y de egocentrismo: “soy Dios”, “todo depende de mí”.

-Seguir el guión de “chivo expiatorio”: Ante un ataque procedente de alguien que no quiere aceptar una responsabilidad, o ante una circunstancia que no depende enteramente del que se siente culpable, éste se carga con la culpa y se sacrifica para expiarla.

La buena noticia es que la culpa se sana con un acto de toma de consciencia (y apoyarlo luego con algún acto de psicomagia adaptado a cada caso):

*”No todo depende de mí”
*”No tengo que salvar a nadie, cada uno debe de ser responsable de su vida”
*”Lo que se decidió en un momento pasado era fruto de ese momento. Somos mutantes y la realidad también muta. Los criterios con los que juzgo hoy, no los tenía ayer”.

http://planocreativo.wordpress.com

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