De la tesis: Una apertura a la relación y al amor incondicional

Sony González

La investigación a parejas se originó por incógnitas personales y para la evolución de mi profesión en donde la mayoría de las personas que solicitan mis servicios tienen problemas en sus relaciones de pareja o en las separaciones.

El desarrollo nos lleva a cambios de paradigmas por lo que el interés fundamental de este trabajo es la de promover el cambio en los grupos de parejas hacia una relación más satisfactoria dejando atrás los viejos patrones de relaciones controladoras y esclavizantes y abriéndose a co-construir una relación de pareja enriquecedora y gozosa.

Mis cuestionamientos iniciales fueron ¿Qué es lo que posibilita que se pueda disfrutar una relación de pareja? ¿Qué es lo que sí es posible dentro de nuestra naturaleza humana limitada? ¿Qué factores y condiciones promueven que esto sea posible? ¿Cómo facilitar exitosamente este proceso?

Introducción

La investigación se enfocó en indagar cómo ayudar a los grupos de parejas a pasar de una relación insatisfactoria -con sensaciones de lejanía, desigualdad y sentimientos de miedo, control, resentimiento, frustración y tristeza-  a una relación donde se tenga la capacidad de dejarse vivir el amor con más plenitud. Son evidencias tanto la experiencia personal y de mi pareja como la experiencia de otras parejas que han vivido crisis en sus relaciones de pareja y que han superado creativamente esa situación.

¿Cuál es el problema?

Las personas en la relación de pareja experimentan una amplia gama de posibilidades de amar intensamente pero no siempre aceptan las consecuencias de este proceso de desarrollo y en lugar de seguir desarrollándose como individuos y pareja, se pierden de vivir el amor maduro y se quedan estancados viviendo un amor condicional. Lo que detiene a disfrutar el amor de pareja es que no se acepta que la pareja tiene necesidades, gustos, formas de actuar diferentes y evitan enfrentar el problema –generalmente por miedo- lo que les impide modificar su forma de relacionarse.

Hipótesis de solución

 

Para disfrutar la relación de pareja hay que permitir que el amor se expanda  y se logra al enfrentarse consigo mismo, al enfrentar el problema de pareja, la contradicción, reconociendo lo que no se acepta (la diferencia) con el dolor que conlleva. Al soltar el control para atravesar el problema se reciben las energías transformadoras del dolor y se da la apertura para amar al decidir tomar a la pareja como es.

Estrategia de Orientación

Se estudiaron los seis momentos que atraviesa un proceso de desarrollo y para facilitar la orientación clasifiqué el proceso de desarrollo de una relación de pareja en tres etapas.

Etapa 1. Amor Condicional o Egoísta 

Es originado por carencias emocionales de asuntos inconclusos de la infancia que también impide asumir los principios existenciales (soledad, libertad, responsabilidad por la propia vida, finitud, vulnerabilidad, culpa y sin sentido). Las carencias emocionales provocan necesidades neuróticas de afecto, aprobación y protección, resentimientos y miedos (al conflicto, al abandono, a la soledad, a la felicidad, a la incertidumbre, etc.). Con el amor condicional se crean relaciones confluentes en las que predomina tanto la codependencia, la manipulación, el control y la agresividad como los juicios, la posesividad, la inseguridad y la desconfianza, así como las altas expectativas, la exigencia, la decepción, frustración y más resentimiento que lastima y que los hace entrar en crisis. Al quedarse estancados en esta etapa -por evitar enfrentar y resolver el problema- se evaden del reto de la vida y se impiden crecer. Las maneras en que se evaden son, no queriendo ver las cosas, no haciendo nada, olvidando, bloqueándose para no oír, ni sentir (deflexión), manifestando el enojo con agresión al otro ó a sí mismo con enfermedades ó “depresión” (retroflexión), con excesos de trabajo, ejercicio, amigos, adicciones, etc. para engañarse de que no hay problema y que son felices, todo para irla pasando, algunos dan lo que ellos no se han dado cuenta que necesitan (proflexión) con la expectativa inconsciente de que el otro adivine y se lo dé y como usualmente no sucede genera más resentimiento; otros  proyectan en la pareja sus propios aspectos negados ó reprimidos que terminan culpando y agrediendo al otro.

Etapa 2. Transformación.

La transformación se da cuando se reconoce el problema y la contradicción. Al sentir el dolor se penetra en el vacío fértil y se da la apertura a la aceptación que capacita para tomar la vida y el amor como es, con la incertidumbre y el riesgo que conllevan habilitando así para una relación de pareja más plena donde se vaya dando un amor más maduro  e incondicional. Como seres humanos estamos llamados a crecer, superando la crisis y aprendiendo de la experiencia. Toda crisis aporta riesgo y oportunidad. Riesgo por la inseguridad que provoca enfrentar el conflicto y por el compromiso que se requiere y oportunidad para reestructurar la vida de una mejor manera.

Considerando la paradoja de la vida, el proceso de transformación hay que vivirlo con un sentido de profunda rendición a la verdadera solución, alejándose de querer controlar que se dé lo que suponen, soltando el control y abandonando todo deseo para que vaya apareciendo la verdadera solución, esperando que de alguna manera se revele. Es decir, por un lado me responsabilizo de mi proceso de desarrollo y por otro lado, reconozco con claridad la situación como es, sin juicios de bueno ó malo, sólo veo lo que es, sin desear tener algo diferente a lo que es, se puede decir, así es, ampliando la mirada interna hacia las fuerzas de la existencia que todo lo mueven y entregándonos a ellas para conectarnos más profundamente con nuestra propia sabiduría.

 

Etapa 3. Amor maduro.

Después de “tocar fondo” se encuentra claridad y confianza para irse comprometiendo más consigo mismos, amarse tal y como se es y definir lo que se quiere en la relación de pareja. Si deciden amar, elijen vivir el riesgo y la incertidumbre que conlleva amar, se atreven a experimentar comunicarse empáticamente y no defendiéndose, ni reclamando ni prejuzgando. Se disponen a co-construir su relación rompiendo estructuras sociales y siguen desarrollándose a través del contacto con las diferencias de su pareja. Aprenden a vivir la relación con la intensidad del aquí y el ahora y entonces sienten la presencia, el amor entre ellos. Ven a la pareja como infinita en su capacidad de desarrollo y la estimulan  para que sea él/ella mismo/a. Hay personas que se dan cuenta y deciden que ya no hay nada que compartir con el otro como pareja y se abren a terminar adecuadamente el ciclo logrando vivir con respeto, libertad  y paz al agradecer y tomar lo bueno que hubo entre ellos y al responsabilizarse cada uno de lo que hizo daño, de esta forma –si hay hijos- pueden permanecer como padres apoyándolos, formándolos y amándolos en paz.

Modelo de Activadores del Desarrollo

Basada en los resultados de la investigación diseñé un Modelo de Activadores del Desarrollo para su aplicación en los grupos. Dicho modelo señala la necesidad de un apoyo especializado para que proporcionen la orientación y el acompañamiento e indica que el enfoque puede ser individual, a la relación de pareja y al grupo de parejas considerando su acción en la familia y en el entorno.

Los factores que resultaron determinantes son la aceptación incondicional, la congruencia, la libertad y la responsabilidad, la soledad, la vulnerabilidad, la limitación y la co-construcción.

Y las condiciones que apoyan el modelo son, la comunicación empática, el proceso (trabajo en el presente), la apertura al encuentro yo-tu y yo-grupo y el contacto con las diferencias.

Algunos resultados y conclusiones

En esta investigación encontré que,

  • Es naturaleza de ser humano vivir un proceso de transformación ó maduración en diversas áreas de su vida y por supuesto en su capacidad de amar, hallé miedo de arriesgarse a amar.
  • Sanar los asuntos inconclusos y asumir los factores existenciales fortalece emocionalmente.
  • Los asuntos inconclusos y experiencias obsoletas dejan necesidades no satisfechas que ocasionan altas expectativas, resentimiento, miedos neuróticos y el culpar a la pareja, características del amor condicional.
  • Se empieza amando de manera condicional lo que crea relaciones confluentes, en donde se idealiza a la pareja, se pierden en el otro y tratan de controlarla para forzar que cambie con el afán de recibir de la pareja lo que necesitaron allá y entonces, generalmente de sus padres.
  • La pareja manifiesta una polaridad, un aspecto oculto propio que se vive como diferencia y se juzga y se culpa a la pareja. El que juzga se siente mejor que el otro y no sólo quiere que el otro cambie sino que la pareja sea como él o como ella.
  • El problema común es que no se acepta que la pareja tiene necesidades diferentes. A todos la diferencia los hizo entrar en crisis por las necesidades no satisfechas, la decepción y por la pérdida de esperanza, esto lleva a enfocarse plenamente en el momento.
  • Al experimentar la soledad reconocieron la diferencia y se responsabilizaron de sí mismos.
  • Cuando tocan la limitación humana sienten el dolor de la impotencia de no poder controlar a la pareja para que sea diferente de cómo es y les proporcione lo que necesitan. Decir que no se ama cuando una persona está desencantada, decepcionada o sin interés de continuar con frecuencia es negación del amor.
  • Al enfrentar el conflicto y sentir el dolor se da una apertura y surge la Fuerza para el cambio, para arriesgarse a amar y para soltar el control. Este soltar te instala en la incertidumbre para fluir, decidir y crear una nueva manera de relacionarse.
  • Al sentir la impotencia en la relación de pareja, se vive el deseo y la queja; la contradicción; y la proyección.  Ejemplo, “Deseo responsabilizarme económicamente”, la queja es, “mi pareja no se responsabiliza económicamente”; la recuperación de la proyección es “yo no me responsabilizo económicamente”; la contradicción es “quiero/no quiero responsabilizarme económicamente”. El movimiento se da al sentir el dolor de lo que uno está haciendo o dejando de hacer, en esta situación es: “me duele no responsabilizarme económicamente”. Otro ejemplo, si el deseo es de “vivir una relación de pareja con más cercanía” ó “deseo disfrutar una relación de pareja”. Significa que a la pareja se le vive como lejana, en este caso, el juicio o reclamo es “tú eres lejano, no me necesitas, tú no tienes tiempo para la relación de pareja”; la recuperación de la proyección es “yo soy lejana, no quiero necesitarte, yo no tengo tiempo para la relación de pareja”; la contradicción es “quiero/no quiero acercarme, necesitarte, darme tiempo para la relación de pareja” y el movimiento se genera cuando se siente el dolor “me duele no acercarme, no querer necesitarte, no darme tiempo para la relación de pareja ó me duele no darme tiempo para disfrutar la relación de pareja”.
  • Escuchar y sentir las semejanzas en el grupo moviliza la energía para abrirse a sentir las contradicciones y recuperar la proyección.
  • En las crisis aparentemente hay diferencia pero se observa en el fondo, que tienen necesidades similares. En un nivel es contradicción y en otro más profundo es afinidad.

Ejemplo de las necesidades diferentes y a la vez semejantes de algunas parejas.

“Necesito que esté conmigo”                                vs.           “Necesito más libertad”  (“si me suelta me da miedo”)

“Necesito más cercanía”                                        vs.           “Necesito sentir más espacio” (“para poderme acercar”)

“Necesito presencia”                                               vs.           “Necesito aislarme” (“para no sentirme abandonada porque en realidad necesito presencia”)

“Necesito que queramos lo mismo”                     vs.           “Necesito diferenciarme” (“para elegir y saber que realmente quiero lo mismo”)

“Necesito respeto”                                                    vs.           “Necesito imponerme” (“para sentirme respetado”)

“Necesito valoración”                                              vs.           “Necesito invadir” (“para sentirme valorado”)

“Necesito sentirme suficiente”                              vs.           Necesito exigir” (“para sentir que es suficiente”)

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  • Surgió confianza y apertura a la aceptación al respetar a la pareja como es -con dulces semejanzas y novedosas diferencias- y así recibir el regalo del conflicto: enriquecerse con la diferencia para crecer como personas y pareja.
  • Compartir en un grupo aplicando el modelo de activadores hace que las personas al ser reconocidas incondicionalmente se abran y se movilicen hacia el desarrollo.
  • Se logra amar en la medida en que el ser humano crece, se responsabiliza y se acepta incondicionalmente. Al desarrollarse  se expande el amor.
  • Percibir la intención positiva en los conflictos de las parejas en un grupo, moviliza la energía.
  • Percibir a la pareja sin imágenes y en su movimiento hacia adelante facilita en encuentro.
  • Utilizar el modelo de comunicación no violenta facilita el encuentro a través de las diferencias.
  • La empatía es una condición determinante para la transformación de las parejas en los grupos al permitir la escucha activa, el conocimiento de los pensamientos, sentimientos y necesidades de la pareja así como el equilibrio entre la pareja al facilitar la comunicación.
  • Dejar a la pareja tanto la responsabilidad  por su propia vida, como, su responsabilidad del tipo de relación que han construido favorece el proceso.
  • Agradecer a la pareja por lo que dio y recibió permite continuar el camino de una manera renovada o hacia el encuentro de una nueva pareja.
  • Una verdadera pareja solamente se logra por seres individuales que retienen su identidad en la unión. Dos que saben “quién soy” se unen y a la vez permanecen libres. Un problema es la diferencia y otro la dependencia.
  • El amor existe en cada uno y se puede amar a otras personas de diferente manera y ello no significa que se desee compartir una vida de pareja con ellas.
  • La paciencia y la fe juegan un papel importante para lograr la apertura al amor maduro.
  • Tras vivir varias crisis, algunas parejas decidieron divorciarse pero después se abrieron a sentir un amor más amplio y la relación de pareja se transformó.
  • Se han necesitado varias decepciones y crisis para percibir al otro con más claridad.
  • Necesitan darse cuenta con certeza que no pueden cambiar a su pareja.
  • Algunas personas que están viviendo crisis en la relación de pareja no reconocen el amor al otro y después de un tiempo se dan cuenta que sí aman.
  • Las parejas disfrutan su relación cuando respetan y valoran al otro, cuando la toman como es percatándose del presente y de la incertidumbre, cuando se enriquecen mutuamente y cuando hay un equilibrio entre ambos.
  • El amor humano no siempre es un amor maduro, se va sanando y madurando. A veces las parejas vivieron desde el miedo, vulnerabilidad y condicionalidad con apego y  egoísmo del niño necesitado, y otras veces desde el amor, la incondicionalidad e la invulnerabilidad al relacionarse con empatía y no viviéndolo como agresión. A medida que aumentó la apertura a la aceptación incondicional tomándolo como es, disminuyó la condicionalidad y obviamente la frustración y compresión del amor.
  • El proceso de desarrollo humano como seres terrenales y espirituales lleva hacia ese amor maduro y espiritual y la relación de pareja ayuda a que surja el amor que llevamos dentro.

Gracias a la Vida, a ms padres, a mi pareja, a mis maestros y amigos y a todos los que participaron en esta labor.