Sonia González.

Hola queridos lectores, gracias por sus comentarios. Hoy seguiremos explorando aspectos de la naturaleza humana para mostrar su influencia en nuestras relaciones. En el anterior artículo señalaba que de acuerdo a Villanueva la misión que tenemos por ser humanos es ser lo que se es, es decir, ser humanos y desde esta perspectiva ser humano implica que para mejorar nuestras relaciones conozcamos nuestras realidades existenciales estando conscientes de que cada uno somos un ser individual sólo, separado y desamparado, frágil y débil, responsable, libre y mortal y para poder comprender nuestra propia naturaleza necesitamos adentrarnos en nosotros mismos, o sea, necesitamos experimentar profundamente nuestra soledad la cual -igual que todas las realidades existenciales- la podemos vivir de manera positiva ó negativa.

Se vive de manera negativa cuando el ser humano es superficial o se aísla porque se cierra, no se comunica adecuadamente ó se relaciona sólo de forma trivial, impersonal ó ambigua, el resultado de esta manera de relacionarse hace que sienta que para nadie es individuo, se considera objeto anónimo y se siente vacío y desolado. Sentir vacío, desesperación y desolación nos lleva a aferramos a las personas o a relaciones dañinas así como a algunas adicciones o grupos con la esperanza de que ellas nos llenen un vacío que cada vez es más profundo por lo que es más necesario distraerse o perderse en la masa, por esto Lepp dice que ´el primitivo es miembro de una colectividad, más consciente de pertenecer al grupo social que de su yo individual. El niño, el hombre del montón pertenecen a esta categoría´.

Carlos vivía la soledad de manera negativa cuando prefería complacer a su pareja y negar su enojo en momentos en que ella le exigía acciones que iban contra de él  y cuando accedía a entrar en discusiones violentas que en vez de llevarlos a una solución los hacía vivir en continuo conflicto y ambas dificultades eran por miedo a sentirse solo o abandonado. Al mismo tiempo Alicia –su pareja- no lo hace por molestarlo sino porque teme perderlo y con ello quedarse sola.

Vivimos La soledad de manera positiva cuando la experimentamos sin quejas ni angustia, es decir, cuando nos adentramos en ella, la asumimos y hasta la disfrutamos. Ahora que Carlos la reconoce, decide no engancharse en peleas manipulativas expresando directamente lo que él necesita y quiere dar sin miedo a ´que lo dejen´ cambiando así el rumbo de su relación. Para poder expresarse de manera asertiva fue necesario captar quien es y quien quiere ser en este momento de su vida adentrándose en él mismo para conocerse y satisfacerse realmente, confirmando a Lepp quien afirma que ´solo en la soledad el ser humano se capta a sí mismo´.

Concluyo que un aspecto fundamental para lograr una relación satisfactoria es superan el miedo a la soledad porque compartir el verdadero amor y la verdadera amistad sólo puede desarrollarse entre dos personas que se han individualizado, Rilke lo expresa bellamente: ´el amor consiste en esto, que dos soledades se protegen, se tocan mutuamente y se saludan´.

Me despido con el antiguo saludo hindú ´namaste´: lo divino en mí saluda a lo divino en ti y cuando estamos en ese lugar tú y yo seremos uno solo.

¡Lo mejor!