Sonia González

El amor maduro se da en el compartirse en el presente no en el amarrarse para protegerse del pasado y futuro y del miedo a sentirse solo e inseguro. Cuando nos sentimos a gusto solos, no buscamos una relación para aquietar nuestra inquietud ni culpamos a nuestra pareja de nuestra incomodidad. Sabemos estar a gusto con nosotros mismos y podemos sentirnos cómodos en el aquí y el ahora porque nos dejamos ser tal y como somos y porque hemos aprendido a asentir a muchos momentos tal y como son.

El momento presente con la pareja sólo existe si hay presencia en la relación la cual se da cuando hombre y mujer se encuentran, se miran y se tocan espiritualmente, algunas personas no pueden ni siquiera mirar profundamente a su pareja. Cuando estamos experimentando el momento presente nos sentimos radiantes y el tiempo transcurre sin percatarnos, para Tolle cuando enaltecemos el momento presente el desamparo, la desdicha y el cansancio se diluyen porque entonces es cuando podemos sentir la alegría que la vida y tu pareja te traen. Agrega que cuando estamos presentes con la pareja cualquier cosa que hacemos queda imbuida de un sentido de calidad, cuidado y amor, hasta lo más simple.

Para Villanueva al dejar de defendernos desde el egoísmo del pasado nos entregamos a la vida para vivir en plenitud la eternidad del presente siguiendo la verdad que está en lo profundo del corazón. Sólo así podremos fundirnos con nuestra pareja.  Hellinger comenta que muchas personas piensan que el sentido de la vida es algo enorme y que el propósito de la vida es un gran propósito, pero el sentido y propósito de la vida es sólo que vivamos aquí y ahora porque tenemos la completud de la vida, si nuestra atención está dirigida al momento presente. Así que podemos disfrutar una relación de pareja cuando podemos estar totalmente presentes pudiendo vivenciar ese momento plenamente como es sin poner resistencias diciendo “sí” a ese instante y cuando lo vivimos nos sentimos agradecidos con la existencia.

Para disfrutar es importante escuchar las voces internas para elegir lo que realmente queremos hacer y la elección también nos haga sentir plenos y en paz al ser coherentes con nosotros mismos y no traicionarnos. Disfrutar tiene que ver con lo que se va valorando en el proceso de vida y con la sensación de paz que produce el vivir de acuerdo a ello.

Disfrutar son momentos en los que el tiempo que pasa no lo juzgamos perdido, son momentos que se experimentan con una sensación de plenitud, con la certeza de que lo que se está haciendo vale la pena, con la sensación de que no falta nada y te hace más feliz darte cuenta que lo estás viviendo.

Para gozar la presencia de la pareja es necesario valorarla. Se le da valor a lo que nosotros respetamos como algo muy preciado o que para nosotros es significativo, porque es de utilidad para nuestro crecimiento o de provecho para nuestra alma. Le damos gran significación y gran peso a lo que para nosotros es trascendental. Valorar a la pareja es ver que el otro posee cualidades que significan algo primordial para nosotros, lo cual nos permite interesarnos ó querer compartir nuestro tiempo, nuestra vida con él o con ella. Muchas veces nosotros poseemos esos valores por lo que nos movemos hacia determinado camino ante la vida y nos parece atractivo acompañar nuestra vida y nuestro tiempo con alguien que comparte algunos de nuestros valores más importantes. Sólo pudiendo estar presentes podemos unirnos y por lo tanto amarnos realmente. ¡Lo mejor!