Sonia González

Hola queridos lectores, que la energía revitalizadora de este tiempo te inspire a realizar tus deseos más profundos a través de metas concretas y realistas.

He estado escribiendo basada en una investigación para lograr vivir el amor en donde aparece que el deseo profundo del espíritu es el motor para avanzar y disfrutar la vida, estos deseos emergen cuando ponemos atención a un lugar profundo de nuestro interior desde donde también surge el deseo de amar y de ser amado.

Fromm afirma que el deseo de ser amado es tan esencial al amor como el hecho de amar. Este deseo profundo que nace desde lo más hondo de nuestros corazones y el deseo de aportar luz y amor para el mundo y para nuestra pareja hacen que brote en nosotros un manantial de belleza y creatividad. Así nuestro deseo de dar amor y belleza hace que encontremos el amor y la belleza dentro de nosotros y que nos convirtamos en seres inspirados, intuitivos y profundamente creativos, que hacemos de la búsqueda de la belleza y la armonía, la esencia de nuestra vida y de nuestros actos aunque volvamos a vivir problemas que la vida conlleva.

Volver a ver la mano del espíritu en todo lo creado, en nuestro cuerpo y dentro de nosotros, en nuestra luz y en nuestras sombras nos facilita ver la luz del espíritu en nuestra pareja y en los otros. Parte de nuestra sombra es nuestra debilidad esperando nuestra luz para ser reconocida y completarnos como cuando sentimos fuerza  después de abrazar nuestros miedos.

En cuanto a la pareja, satisfacer nuestro deseo más profundo de amor no es gozar la posesión de un objeto sino que –como afirma Fromm- el amor es poseer una voluntad y esperanza de creación. Por ello para amar es necesario querer amar, así lo eliges y entonces lo creas. Al anhelar amar empiezas a mirar hacia el amor.

Walsch opina que utilizas la creación para conocer quién eres mediante un acto de volición consciente y no de una obediencia inconsciente. Agrega que la función del alma consiste en indicar su deseo, no imponerlo, la función de la mente consiste en decidir entre distintas alternativas y la función del cuerpo es llevar a cabo esa decisión. Así que se tiene la posibilidad de ser con nuestra pareja como elijamos ser y como lo que al alma le importa es el estado del ser, no el estado del hacer, la calidad de nuestra relación de pareja y de nuestra vida depende de si hacemos lo que hacemos eligiendo escuchar a nuestro deseo del espíritu ó a nuestras deseos del niño interno. Walsch agrega que si nos equivocamos podemos aprender de la experiencia y seguir utilizando la posibilidad de creación que está en nosotros. Aprender de la experiencia nos lleva a transformar algo dentro de nosotros y de acuerdo a la ley universal “como es adentro es afuera” al cambiar algo dentro, el exterior se modifica también.

Recuerda que sólo se necesita tener claro el deseo de lo que realmente se quiere y creer. Creer que es posible.

Me despido con palabras de Walsch, podemos ser lo que queramos ser: feliz, triste, débil, alegre, etc. no es cuestión de si debería o no debería, es una cuestión de qué eliges. Al alma sólo le preocupa dónde vas a estar. ¿Vas a estar en un lugar llamado temor? ó ¿vas a estar en un lugar llamado amor?

Que este año seas bendecido de manera muy especial.