Psicot. Sonia del C. González Rguez.

Gracias por todos sus comentarios. La experiencia que les compartiré hoy ha ayudado a su protagonista a salir del bache sintiéndose ahora más aliviado y listo para seguir su nuevo camino. En nuestro anterior encuentro aparentemente le preocupaba su negocio pero conforme decía lo que pasaba, súbitamente surgió el tema de su novia que vive en otra ciudad. Además de reconocer el anhelo de una pareja que confíe en él y su frustración por no tenerla a este hombre le ha ayudado mirar su propio destino sin exigencias, miedo ni intenciones y aprender a disfrutar de sí mismo. Tras realizar un ejercicio con su niño lastimado se puso en contacto con su sabiduría para abrirse a tomar un nuevo camino y dar el primer paso. Hace días vino otra vez contento de sus avances. En esta ocasión llegó también con un fuerte dolor en la espalda y con una gran presión por el nuevo negocio que está emprendiendo, sintió miedo e inseguridad que la expresa como enojo con algunas personas cercanas él y al darse cuenta de que es injusto porque maneja inadecuadamente su enojo, se frustra más consigo mismo lo que lo lleva a aumentar su disgusto y estrés.

Opina que es muy importante reconocer sus errores porque es el primer paso para superarlos y se dio cuenta que tampoco ayuda exigirse no cometer ninguno porque es humano y por lo tanto imperfecto y si además de los problemas que tiene se exige no cometer errores se atora más.

Ha sido necesario aceptarse y esto no significa justificarse o consentirse, se ha requerido de una total aceptación de cómo va siendo para poder triunfar en el proceso de mejora reconociendo los tropiezos que lo han fortalecido y utilizando mejores estrategias cada vez. Con este sentido de aceptación reconociendo lo que es, ha logrado avanzar. Cuando no podemos aceptarnos ó tal vez aceptar a otros ayuda aplicar la estrategia de sólo reconocer lo que es, sólo reconocer, lo repito para aclarar que reconocer no es aceptar es sólo mirar lo que es como es y no como queremos que sea porque no podemos controlarlo todo. Cuando hacemos esto avanzamos y nos sintonizamos con fuerzas que están más allá de nuestro control porque es verdad que en parte somos constructores de nuestro destino pero no todo está en nuestras manos. Hay sucesos que ocurren sin que nosotros podamos ni siquiera intervenir, simplemente se nos presentan, se nos imponen y cuando lo reconocemos estamos actuando con humildad, con la humildad que se requiere para movernos con fluidez, paz y alegría en nuestra apreciada vida.

Y como la vida es dual, para cambiar una situación ayuda primero asentir a ello –teoría paradójica del cambio- para después aceptarlo y después poderlo disfrutar porque al final lo que verdaderamente importa es tener conciencia del maravilloso presente que tenemos, despertar la capacidad de disfrutar ese presente ya sin sombras del pasado, sino acomodando todo en su lugar, nosotros aquí y nuestro pasado allá. Me despido profundizando en la fe de que ‘todo es como tiene que ser’, ‘todo está bien tal y como es’. ‘Todo es para algo bueno y mejor.’ ‘No hay mal que por bien no venga’ ‘reconoce lo que es sin juicios ni deseos’. ¡Sí a la Vida! Sigo a tus órdenes, escribe o llama.