Sonia González

Queridos lectores gracias por sus comentarios, les comparto información extraída de mi tesis de maestría para responder a alguno de ellos y tomaré el ejemplo de Yadira para mostrarte como el conocer su naturaleza humana le ayudó a relacionarse mucho mejor.

Yadira pensaba que su esposo era el culpable de que ella se sintiera triste y molesta con su vida y de que ella no tuviera dinero, no tuviera tiempo libre o de que  no descansara. Captaba que algo andaba mal y sentía mucho rechazo hacia su esposo pero por más que se esforzaba no lograba ver cuál era el problema, sólo sabía que internamente se sentía pésima aunque nadie lo notara o por lo menos nadie le decía ni preguntaba nada. Cada vez que quería identificar el problema y analizaba la situación veía que tenía todo lo que debería hacerla sentir feliz o tranquila lo que la confundía más.

Yadira no consideraba que por ser humanos estamos llamados a crecer como personas para ser cada vez más conscientes e identificar que necesitamos cada momento de nuestra vida y responsabilizarnos de ello, así como percibir ciertos órdenes de la existencia. Yadira creía que era muy responsable porque no paraba todo el día pero no se había percatado de que tener muchas actividades no necesariamente implica ser responsable de la propia vida.

Stain lo dice así ´el ser humano está en continuo proceso de hacerse y deshacerse´ y agrega que ´puede y debe formarse a sí mismo´, en cuanto a esto Lepp añade que el ser humano es ´como una persona libre y espiritual que es dueño de sí mismo, que es dueño de su alma y que me deja penetrar en su interior o me rechaza¨. Un día Yadira no pudo más, lanzó un grito a la existencia como pidiendo ayuda, se oyó a sí misma y emprendió un viaje hacia su interior encontrando verdaderas soluciones para su relación. Algo dentro de ella la impulsó con fuerza hasta que al conocerse empezó a encontrarse consigo misma soltando lo que cambiara a su alrededor, así se atrevió a vivir la incertidumbre que conlleva vivir adentrándose en este mundo de contradicciones, indecisiones y dilemas en donde el hombre define lo que quiere ser en cada relación.

Robinne lo explica así, ´mediante el ajuste, el sujeto es transformado por el entorno o se transforma al contacto suyo, en la misma operación, el hombre es creador del mundo, transforma el mundo´.

También, desde muy pequeños sentimos nuestra individualidad y queremos superar esa angustia, culpa y vergüenza que nos provoca nuestra existencia atrapada en la soledad, finitud y desamparo la que nos lleva a querer aferrar cosas y personas y a temer crecer fracasando así en nuestras relaciones porque queramos o no, nacimos solos y vamos a morir solos, estamos limitados y en un tiempo finito donde moriremos quien sabe cuándo y para evitar ver esta realidad nos conformamos a un grupo logrando una pseudounidad hasta que te dejas sentir tu dolor, impotencia y limitación humanas que te abren y te llevan adelante hacia verdaderas soluciones.

Me despido invitándote a tomar las características que te hacen humano con palabras de Villanueva, ´y porque soy consciente soy todo eso, soy humano, y ser humano es mi misión´.

¡Sí a la vida!