Sonia González.

Gracias por sus comentarios queridos lectores, seguiré con el tema del amor validado por recientes investigaciones y enriquecida con percepciones sistémicas. Mari pregunta ¿porqué mi relación cambió si todo iba muy bien?

Al principio de la relación todo funciona muy bien, estamos enfocados en conquistar al otro y en cómo nos agrada y cuando nos vamos comprometiendo muchos la descuidamos. Algunos nos “olvidamos” de nuestra pareja cuando los sentimos seguros. Y aunque comúnmente hayamos oído que la relación de pareja es como una planta que hay que cuidar, actuamos como si la relación ya estuviera terminada, como si cómodamente ya hubiéramos acabado y a la vez pensamos que está segura para toda la vida. En cuanto a la comodidad Hellinger ha observado que algunas parejas han elegido el amor cómodo y lo explica con la metáfora de que ´estas parejas se encuentran a orillas de un río con un punto de vista acerca del amor, y el río del amor o la corriente arrasadora pasa frente a ellos´.

En relación a descuidar la relación, Fromm dice que ´durante el noviazgo nadie está seguro todavía de su pareja, pero cada uno trata de conquistar a otro. Ambos son vitales, atractivos, interesantes, y hasta bellos, ya que la vitalidad embellece el rostro. Ninguno tiene al otro; por consiguiente las energías de ambos están dirigidas a ser, es decir, a dar y a estimular a otro. En el matrimonio la situación con frecuencia cambia.  El acta matrimonial le da a cada esposo la posesión exclusiva del cuerpo, de los sentimientos y de las atenciones del otro. Ninguno de los dos debe conquistar, porque el amor se ha convertido en algo que se tiene, en una propiedad. Los esposos dejan de esforzarse por ser amables y dar amor, por ello se aburren, y su belleza desaparece, se sienten desilusionados y aburridos´.

Generalmente todos empezamos relacionándonos con un amor inmaduro, al hacerlo propiciamos que surjan problemas pero al enfrentarlos vamos aprendiendo y madurando. Una problemática común es que muchos pensamos que nosotros estamos bien y nos la ingeniamos para sentirnos a gusto, esto agrava la situación por nuestra falta de conciencia para reconocer nuestra responsabilidad en el asunto ya que la mayoría no vemos lo propio sino lo de nuestra pareja y la culpamos.

Por otro lado, tenemos una tendencia  a idealizar a nuestra pareja y nos decepcionamos porque nuestra pareja no es como pensábamos que era ó no es como nos hubiera gustado que fuera, Fromm comenta que ´cada cónyuge busca en el otro la causa del cambio y ambos se sienten defraudados, pero no advierten que ya no son los mismos que cuando se amaban; que el error de creer que se puede tener amor, ha hecho que dejen de amarse. En vez de amarse llegan a un acuerdo para compartir lo que tienen: el dinero, la posición social, la casa, los hijos. Por ello en algunos casos el matrimonio que se inicia con amor, se transforma en una asociación amistosa, en una empresa en la que dos egotismos se reúnen en uno sólo: el de “la familia”´.

Hellinger también ha percibido que en el enamoramiento asiento al otro tal como yo me lo imagino, y no tal cual es. Agrega que por esta razón el despertar del enamoramiento es una condición previa para el amor.

Hasta pronto, me despido alentándote a mirar las cosas como son, al mirarlas les inyectas luz. ¡Suerte!