Quiero comentar algo acerca de la Hellinger Sciencia. Habéis comprobado aquí que este trabajo se adentra en ámbitos totalmente nuevos, que se trata de mucho más que sólo constelaciones familiares, que consiste en mucho más que sólo un método.

La constelación familiar reposa sobre conocimientos intuitivos. Estos conocimientos constituyen juntos una ciencia de por sí, una ciencia sobre las relaciones humanas. La nombro Hellinger Sciencia, ya que los conocimientos esenciales me fueron regalados. Dándoles mi nombre, protejo estos conocimientos de ser cambiados o reducidos en su significado.

Los conocimientos esenciales de la Hellinger Sciencia atañen a la consciencia. Mis intuiciones respecto a la consciencia no se habían dado anteriormente. Son nuevos y tienen un alcance tal que no han sido captado aún. Pues hasta ahora, la cultura occidental en su conjunto se situaba bajo lainterdicción de la consciencia. El cristianismo por ejemplo, se mueve en la esfera de la interdicción de la consciencia. Todas las cosmovisiones de origen occidental, así como las filosofías, se han desarrollado en este ambiente, en el marco de la diferenciación del bien y del mal.

Esta diferenciación es el lecho de los conflictos de base. Todos los conflictos, todos los conflictos mortales, todas las guerras son llevados con buena consciencia, al igual que las guerras de religión. Lo peor es que atribuimos nuestra consciencia a Dios y lo subordinamos a que juzgue en función de nuestra consciencia. Todas las imágenes de un Dios castigador, del infierno y del paraíso, de un juzgado donde los buenos son recompensados y los malos arrojados al infierno, son creaciones de nuestra consciencia.

Lo he comprendido. Me ha sido regalado el conocimiento intuitivo de las funciones de la consciencia. ¿Por qué me ha sido ofrecido? Porque no sentía miedo ante Dios y sus castigos. Para mí Dios se situaba más allá de la consciencia. El alcance de este conocimiento está penetrando progresivamente en la consciencia pública.

Clásico y nuevo

La consciencia actúa también entre los consteladores familiares e impone un límite a los que se mantienen en la esfera de la interdicción de la consciencia. Esta frontera de la constelación familiar tiene un nombre bonito, algo seductor. Se llama: clásica. Constelación familiar clásica quiere decir: estancada.

 

Esto conlleva extensas consecuencias. Se oye decir, en concreto, que la constelación familiar clásica impone un límite. Se comenta esto también entre los clientes. La progresión no se deja detener. Hasta se me ha reprochado que, a través de la “Nueva” Constelación familiar, haya traicionado la constelación clásica. Sí pues, lo he hecho en la medida en que he seguido hacia delante. Establezco una separación clara entre la constelación familiar clásica y la “Nueva” Constelación familiar. Desde este punto de vista, se da ahora una división patente entre los consteladores. Lo veo con tranquilidad. De mi lado hay una apertura hacia todos los consteladores. Cada uno es siempre bienvenido en caso de que quiera juntarse con la “Nueva” Constelación familiar.

 

Toda posesión limitada se atrofia después de un tiempo. Sólo tiene futuro lo que se mantiene abierto y al servicio de la vida, lo que sigue un movimiento del espíritu. El que se abandona a ello no precisa limitarse. Se verá bien guiado, como le corresponde. Por lo tanto, aquí no hay alumnos porque cada cual estará bien guiado de esta buena manera, al cabo de un tiempo.

 

Existen asociaciones terapéuticas, como por ejemplo el psicoanálisis, u otras como la terapia conductual. En cuanto diga alguien que está por instituir una asociación (imaginemos por ejemplo que yo diga que voy a crear una asociación para constelaciones familiares según Hellinger), entonces todos tendrían que aprender lo que esta asociación presenta y tendrían que someterse a un examen apropiado. ¿Pero, sobre qué? Sobre algo que ya pasó. Estas asociaciones, por el hecho de ser instituidas, suponen un límite a su desarrollo.

 

Los enemigos del saber

En sus libros, Carlos Castaneda habla de un shaman, Don Juan. En uno de ellos, Don Juan describe los enemigos del saber, cuatro enemigos. ¿Os parece que os los nombre?

 

El primer enemigo del saber es el miedo. El que ha superado el miedo ya no puede perder el saber.

Luego viene el segundo enemigo, la claridad.

El que ha superado la claridad se encuentra con su tercer enemigo, el poder.

El que vence a éste, se enfrenta con su último enemigo. Éste no se deja vencer del todo. El último es la necesidad de paz.

 

Voy a aclarar lo que digo, para que sea más explícito.

 

Bueno, ¿Cuál es el miedo en los que hacen este trabajo, cual es su peor miedo? Es el miedo a lo que otros dirán de ellos. ¿Lo podéis sentir? Si hubiera tenido este miedo, no me habría tocado describir este trabajo ni propagarlo. Este miedo es de lejos el más difundido. Con este miedo, permanecemos como niños.

 

Otro miedo es el de perder clientes. Cuando alguien tiene este miedo, ¿pensáis que el espíritu lo llevará hacia otros nuevos descubrimientos y nuevas aventuras? Aquí se da un paso decisivo: la superación de aquel miedo también.

 

Otros temen lo que va a pasar con las constelaciones familiares cuando Hellinger se muera. ¿Qué puede pasar? ¿Qué pasaría conmigo si tuviera esta angustia?

 

Los hay, y son muchos, que quieren ser recordados después de fallecer. Hacen algo de su vida para proteger su patrimonio, incluyendo su patrimonio espiritual ¿Acaso se encuentran todavía en un movimiento del espíritu? ¿Acaso están abiertos para otro descubrimiento? Este miedo tiene muchas facetas.

 

Yo tengo una necesidad interior muy profunda y me siento a gusto con ella. Necesito profundamente que se me olvide. Entonces, puedo estar libre, totalmente libre.

 

Pues bien, esto es el primer enemigo del saber, el miedo. He superado este enemigo, ampliamente. Aquí también está todo limitado. ¿Queréis que siga contando de los enemigos del saber?

 

El que ha superado el miedo ya no puede perder el saber. El que ha ido más allá del miedo ha dado un paso determinante. Ha ganado la claridad. La claridad no la puede perder porque ha vencido el miedo. Sin embargo, la claridad es su próximo enemigo. Por ejemplo, establece firmemente lo que en el aprendizaje es correcto o errado. Y decide un currículo al que todos deben conformarse, al que yo por supuesto también me debería conformar. Así pues,  la claridad se delimita y luego es calificada de clásica. De ahí en adelante el saber alcanzado progresa poco.

 

El que se enfrenta a este enemigo, sobrepasando cualquier claridad y buscando ir más lejos hacia lo nuevo y hacia lo más grande, podemos decir que ha vencido el enemigo”claridad”. Al vencerlo, gana poder de muchas maneras.

 

Ahora le toca superar también a este enemigo y  renunciar al poder.

Por ejemplo, ceder el control y desarrollo de más fuerza. Esto es un estado dichoso. El que ha superado el poder vive despreocupado, sin ansiedades porque está guiado y llevado por fuerzas potentes.

 

Entonces llega el último enemigo, la necesidad de paz. La tuve con 65 años. He superado este enemigo, hasta ahora está superado.

 

Uno

Bueno, ahora entendéis más respecto al movimiento general de la Hellinger Sciencia, y entendéis que el movimiento de la Hellinger Sciencia en el cual ahora penetráis conmigo es un movimiento abierto y permanecerá abierto.

 

He dicho esta mañana algo sobre el Uno. En todo lo existente actúa el Uno, siendo a la vez lo Último. En el vínculo con esto Último, estamos conectados con todo a la vez, en resonancia con todo y unidos. Y sin embargo, ya que cada uno está directamente conectado a loÚltimo, pues se encuentra solo consigo mismo. Está conectado y autónomo, ambas cosas en la misma medida. Entonces aprendemos de los otros e intercambiamos, sin que nadie ejercite poder sobre otro. Sólo lo Último ejerce poder, un poder benevolente, un poder del amor.

 

 

La formación

 

Querría hablar de eso, para que os pudierais hacer una idea de la “Nueva”Constelación Familiar.

 

Muchos de los que se entregan a esta nueva forma de las constelaciones y que, por ella, buscan formarse, esperan recibir un diploma al final. El que se orienta más que nada con vistasal diploma, ¿quiere realmente seguir con su desarrollo? Por cierto, desde luego que ofrecemos un diploma después de una formación intensiva en las “Nuevas” Constelaciones Familiares. Ofreciendo una formación tan consecuente como la que empezaremos en octubre en Sevilla, los participantes aprenden a  acompañar de cierta forma este movimiento. Cada uno de estos cursos se diferencia por sus puntos esenciales, siempre nuevos. Todo lo que habéis aprendido hasta ahora conmigo y con muchos otros, lo podéis ver como una experiencia de mucho valor y traerlo a esta formación como la base. Además, se dan muchas otras oportunidades de aprender conmigo las “Nuevas” Constelaciones Familiares. Pero sobre todo, aprendemos en la medida en que utilizamos lo nuevo.

 

 

Ejemplo

Hellinger escoge un representante para las “Nuevas” Constelaciones, una representante para las constelaciones de antes y un representante para el futuro de las constelaciones. La “Nueva” Constelación está a unos pocos pasos a la izquierda de la constelación de antes, el futuro está frente a las dos, a cierta distancia.

 

El futuro retrocede unos pasos, se aleja de las dos. La vieja y la “Nueva” Constelación se miran, sin moverse. El futuro se aleja unos pasos más.

 

La “Nueva” Constelación mira con insistencia a la vieja y, después de mucha hesitación, adelanta una pierna, manteniéndose en pie.

 

El futuro ha retrocedido aún más, pero estira los brazos como una invitación. Después de más hesitaciones, la “Nueva” Constelación avanza dos pasos, para en medio y mira de nuevo hacia la vieja constelación. Como ésta no da señal de moverse, la otra sigue otros cuatro pasos más hacia delante y otra vez se detiene a mirarla, sin que ésta esboce un movimiento.

 

Ahora, la “Nueva” Constelación se dirige hacia el futuro con lentitud. En cuanto está a un paso del futuro, éste retrocede un paso pero manteniendo los brazos abiertos hacia el frente. La “Nueva” Constelación levanta las manos hacia el futuro pero éste da otro paso más hacia atrás.

 

La “Nueva” Constelación deja caer los brazos, sigue avanzando hacia el futuro que por su parte, sigue retrocediendo. Ahora la “Nueva” Constelación coloca la mano sobre el hombro del futuro. El futuro sigue hacia atrás, llevando consigo la constelación. A continuación, el futuro rodea la constelación con sus brazos. Ambos quedan estrechamente abrazados.

 

En todo este tiempo, la vieja constelación ha permanecido inmóvil, de pie en su lugar. Pero de pronto empieza a andar y se acerca, parándose detrás de la “Nueva” Constelación y poniendo sus brazos alrededor de la “Nueva” Constelación y del futuro.

 

Hellinger, a los representantes: Bueno, os agradezco.

Al grupo: Aún tengo tiempo. Os diré algo que discrepa en apariencia con lo que hemos visto, algo sobre la oración.

 

 

La oración

 

En alemán la palabra Oración está ligada a la palabra Por favor. Las oraciones más usuales  consisten en pedir algo a Dios. Cuando entramos en una iglesia y vemos la cantidad de velas prendidas ante una imagen de la Virgen, vemos a gente rezando por algo para ellos o para otros. En el nivel profundo son pequeños y como niños.  El poder al que rezan les aparece como una imagen del padre o de la madre. Igual que de niños pedían algo a sus padres y se sentían seguros de poder  recibir de ellos lo que necesitaban, lo hacen ahora también.

 

Si ahora Dios atendiera sus peticiones, ¿estarían por ello más conectados con Él? ¿Puede acaso Dios, que todo lo mueve tal cual lo tiene pensado y querido, negar su amor a alguien? ¿Puede Él acaso favorecer a uno en particular? ¿No es esta oración para pedir, en realidad, un ultraje? ¿Puede entonces Dios atender a estas oraciones?

 

Eso a nivel del pensamiento. Pero hacemos la experiencia  que fuerzas benefactoras nos cuidan. Pues bien, ¿lo hacen porque lo pedimos? ¿O lo hacen a partir de la plenitud de su amor para todos?

 

Ahora nos imaginamos que alguien dice:” No pido nada, en realidad lo he recibido todo. Sólo tengo que utilizarlo”. Entonces, esta persona actúa como adulta, en sintonía con un movimiento mayor. Ofrece a Dios su respeto en la medida en que maneja su vida con lo que tiene y en la medida en que reconoce a la vez que todos son amados de modo idéntico por este poder. Y mientras se sintoniza con aquella fuerza, se siente conducido.

 

Tal vez se encuentre tentado de dar las gracias por ello. Pero el agradecimiento es también una ofensa a Dios, como si Dios hubiera hecho algo en especial por él, cuando en realidad hace naturalmente todo por todos, sin excluir a nadie de su amor.

 

¿Queda algo, pues, de la oración? Sí. Hago lo último, sobrepaso los límites. Mientras me siento guiado y mientras me entrego a este movimiento, me vuelvo creativo, creativo en mi servicio. Esto es amor y oración al mismo tiempo.

 

 

Aquí dos textos más, que lo explicitan

 

La paz

La paz comienza donde el ego termina. Pues, casi todos los conflictos hunden sus raíces en un movimiento del ego. Porque el ego, para asegurar su existencia, debe oponerse a otros y excluirles.

¿Acaso sale ganando algo el ego al excluir a alguien? ¿O quizás, si no lo hace, le resultaría poco lo que queda para él?

El ego es siempre poco, más que todo es poco amor.

 

¿Dónde comienza entonces la paz? Cuando cada cual puede ser tal cual es.

 

Si para mí el otro no puede ser tal cual es, ¿qué pasa conmigo? Me tengo que comparar con él y tomar posición de modo a afirmarme.

¿Qué es lo que se afirma generalmente? Aquello de lo cual intento desmarcarme.

 

¿Y qué me pasa cuando dejo que los otros sean tal como son, cuando me decido a ser yo mismo, sin desmarcarme frente a otros?

Pues, sigo siendo el que soy, solamente el que soy. En aquel instante dejo a los demás libres de mí.

 

¿Están entonces los conflictos superados? ¿Está  la paz ganada?

 

Se debe sumar algo más. El respeto hacia lo que hace uno mismo, sin compararlo con lo que hace otro, o sin menospreciar a otro.

Por lo general menosprecio algo en la medida en que no lo puedo tomar, en que me sobrepasa. Aunque a veces defiendo lo mío contra aquel que lo menosprecia. Es decir, enfoco claramente lo que es lo propio de cada cual, lo mío y lo del otro.

 

La paz comienza cuando cada uno puede mantenerse en lo suyo propio y lo hace. Entonces, lo propio puede dar buenos resultados. Sin compararse con nada, alcanza la plenitud que le corresponde y aporta su contribución al bien del todo.

 

 

La distancia

La distancia nos hace libres. Casi todos los conflictos son conflictos de proximidad. Gracias a la distancia, ambas partes se ven devueltas a si mismas, allí donde sus fuerzas llegan a ser provechosas.

El conflicto surge sobre todo allí donde quiero obtener algo que pertenece a otro. Al tomar distancia, dejo al otro lo suyo. En la medida en que él deje de sentirse agobiado o  incluso amenazado, puede en toda tranquilidad estar con lo suyo y dejarme lo mío.

 

¿Cómo lograr reconocer lo propio de cada cual?

Pues, gracias a la distancia, la distancia interior y, lógicamente, la distancia exterior. Aunque podemos también vencer la distancia. ¿Cómo? Con el amor.

 

Los que el amor junta se sienten en seguridad frente al otro, tan en seguridad que pueden desvelar lo propio y mostrarlo tal como es. Cuando ambos dan a conocer al otro lo propio de esta forma, vencen la distancia aunque sin sacrificarla. El amor deja al otro lo suyo pero de tal manera que puede acercarse y compartirlo. Así, cada cual comparte con el otro lo suyo propio, brindado algo de lo suyo, de modo que ambos crecen y maduran gracias al otro, y alcanzan una plenitud diferente, una plenitud común a ambos.

(origen: http://www.insconsfa.com/articulos/barcelona.html)