Cuando respodemos molestos y nos enojamos con alguien recuerda ver la carencia interior que el otro te está reflejando. Es muy fácil encerrarnos en la visión estrecha de que el otro está mal o es el culpable de lo que nos pasa. En este caso, asumir la responsabilidad de cada uno ayuda a aclarar y a equilibrar la situación.

En esos momentos de enojo es muy importante tener presente que necesitamos fuerza para transformarlo en algo positivo, porque de otra manera nos hunde en su negatividad. El enojo refleja un límite no respetado, una expectativa no cumplida o una necesidad anulada. Recupera su mensaje y encuentra la sintonía para armonizar con tu mundo. Hay personas que se han enojado tanto, se han encerrado en sus ideas y se sienten tan frustradas que parece que terminan repelando cualquier energía positiva.

Cuando nos enojamos, nos comprimimos y juzgamos al otro, recuerda, en lugar de juzgarlo, fíjate que tuyo te está mostrando el otro y practica el no juicio, observa y reconoce lo tuyo que ves en el otro, date cuenta de tus juicios y después deja de juzgar, sólo observa. Nota como en una persona existe el conflicto, la sonrisa, la tristeza, el dolor, la alegría, si lo ves en otros es que también se encuentra dentro de ti.

Cuando sólo nos vemos a nosotros mismos nos quedamos encerrados, atorados y limitados en nuestras ideas por la necesidad de sentir que tenemos razón. Toda señal de enojo te muestra lo que hace falta sanar o integrar en ti.

Estamos en esta escuela de aprendizaje llamada tierra en donde la tarea de autoconocimiento y crecimiento nunca termina. Muchas experiencias diarias nos guian e impulsan hacia adelante superandonos. Sigamos adelante.

Sony González.