1. Para aclarar las metas o lograr lo que se desea, es muy importante esclarecerse profundamente y sentirse satisfecho y agradecido con todo como es y ha sido.

Muchos se sienten destrozados interiormente o sienten un vacío que algunos llenan con una o más adicciones, porque se han cortado del origen de la vida, es decir, consciente o inconscientemente han expulsado  de su corazón a su papá, a su mamá o a los dos. Si no está energéticamente conectado con alguno de ellos, le falta vitalidad y fuerza y como menciona Hellinger, si sólo tiene la mitad de la fuerza vital, se vuelve depresivo.

Recordemos que la depresión no es sólo una sensación de tristeza y enojo e impotencia sino también una sensación de vacío porque le falta el padre o la madre en el corazón, hay una separación en su centro y sólo una parte está llena y satisfecha.

Hellinger opina que cuando logramos respetar y amar a nuestra madre y a nuestro padre subimos el primer escalón de la plenitud y el regocijo dejando atrás a la depresión y nos invita a que este logro se le viva como una gracia y como un regalo.

2. Hay miembros de nuestra familia que han sido olvidados, no reconocidos, expulsados o injustamente tratados. En el momento en que les damos un lugar en nuestro corazón, nos sentimos plenos y libres, cuando no lo hacemos sentimos el vacío y muchos nos identificamos con ellos, afectando de diversas maneras nuestra vida.

Es importante que aunque no hayamos conocido a algunos, incluyamos en nuestro corazón a los abuelos, bisabuelos, tíos y tías, los que hicieron un lugar para nosotros, como parejas anteriores de nuestros padres o niños abortados, niños muertos pequeños, los que han tenido un destino trágico y todos lo que pertenecen. Hellinger ha visto que con una sola persona excluida nos sentimos imperfectos o incompletos y que cuando todos están en nuestro corazón no sentimos perfectos. Esta verdadera perfección tiene un efecto maravilloso en nuestra vida.

 

Por lo anterior expuesto, es que en casos de depresión o sanación de cualquier índole al ayudar nos enfocamos en que algo se ordene y se integre en la familia, al lograrlo surge una sensación de felicidad y de liberación que tiene un efecto en el cuerpo físico. A la par, este trabajo (con el enfoque de las Constelaciones Familiares) se realiza en una gran sintonía con dos grandes Fuerzas, fluimos con el río de la vida y con el río de la muerte porque dentro de esta corriente se dan tanto la gracia y la sanación como la enfermedad y la muerte pero las vivimos con gran serenidad, permitiendo que tanto la salud como el estar enfermo sea significativo y grande y que morir en el momento apropiado sea significativo y grande.

Sony González.

Fuente: El Manantial no tiene que preguntar por el camino. Bert Hellinger. Editorial Alma Lepik. 2007.