Es importante distinguir entre dar y sacrificarse. Un sacrificio por lo general se hace por algo. Cuando usted se sacrifica, está dando para recibir, y funciona según los dictados del ego, que quiere que crea que usted es tan importante y especial que merece algo a cambio de lo que da. El ego quiere que se ensoberbezca y piense que el acto de dar indica su superioridad: como si su generosidad le diferenciara de los demás que no son tan generosos. Si usted da porque tiene la sensación de que de hacerlo, no está auténticamente motivado por su yo superior. También aquí se encuentra el ego en acción, diciéndole que es mucho mejor que los destinatarios de sus dádivas. El ego incluso acepta que se dé de mala gana, porque lo ve como prueba de superioridad.

Pero el dar como medio de fomentar la tolerancia y el amor es algo diferente. Este dar se produce cuando uno contribuye a satisfacer las necesidades o deseos de otros sin ninguna expectativa de retribución o reconocimiento. Como la madre con su bebé. Es el tipo de dádiva que la tolerancia promueve. Es la clase de dar que aparece cuando usted aprende a ser tolerante consigo mismo y los demás. A medida que cultive el dar, experimentará que dar es recibir y que recibir es dar.”

Tu yo Sagrado. Wayne Dyer.

Imagen de Nicolas Boucher