“Un hombre y una mujer emprenden juntos un camino. Cada uno lleva una mochila bien cargada con cosas buenas. Juntos caminan atravesando jardines floridos, campos maduros, tienen y sienten alegría, y cada tanto toman asiento, abren sus mochilas y comparten lo que han traído. Luego de un tiempo ese camino va cuesta arriba y uno de ellos siente dificultades, las mochilas están más livianas, pero uno de ellos se sienta para descansar mientras que el otro sigue subiendo esa cuesta. Cuando llega a la cima toma asiento exhausto y mira hacia abajo. A lo lejos ve a su pareja recuerda lo lindo que era y comienza a llorar…”.

La determinación está muy clara de la pareja que mira hacia abajo o mejor dicho hacia atrás. Ahora la responsabilidad de llevar toda esa vivencia a su nueva relación o a su hijo precisamente, a su nueva familia es como algo muy difícil de terminar de entender. Da la sensación que los hijos somos “victimas” de los errores de relación de nuestros padres.

Ahora volvamos una vez más a la historia… Al llorar esa persona toma al otro nuevamente en su corazón y con eso ha solucionado algo.

Supongamos que esta historia se trata de un hombre y se da cuenta que su hija se comporta de forma similar a la de su pareja anterior, entonces le dice: “la ame mucho y tiene un lugar en mi corazón”. De esta manera la hija se siente descargada, liviana y entonces ahora esa hija puede mirar a la madre y ya no va a ser como un rival de la madre como era antes y le dice: “Querida mamá, tu eres la correcta para mi”. Y así se ha restablecido el orden.

Aquí se demuestra que el orden siempre es amor y el amor comprendido de esta forma especial, de que cada persona encuentre un lugar en el corazón, es un amor abarcativo.

Y ahora me refiero nuevamente a esa otra pregunta, mi experiencia me indica que cuando se separa una pareja no hay culpables porque nadie es libre de comportarse de manera distinta a la que se está comportando porque cada uno esta unido a su familia de origen.

Dado de que en la familia de origen existe un desorden es como que esa familia lo atrae, lo lleva hacia atrás tratando de ordenar algo, a pesar que eso nunca lo pueda lograr. Con amor, su familia de origen lo llama y repentinamente pierde a esa pareja de la mirada, se le escapa. Por ejemplo, se comporta como una pareja anterior de sus padres sin saberlo y entonces la relación se separa eso por lo que está implicado, no es libre ni una persona ni la otra. Entonces los destinos de la familia de origen se vuelven los destinos de esa relación de pareja y ninguno de ellos puede evitarlo, cambiarlo aunque lo quisiera hacer.

Bert Hellinger.