Este ejercicio es para hacerlo cuando sentimos que necesitamos un poco de cariño y amor de nosotros mismos. Es un ejercicio muy antiguo. A mi me lo enseñó mi Maestra Nelly y quiero compartirlo porque sé que hace muy bien.

Acostados en la cama o sentamos en un sillón cómodo, hay que cerrar los ojos y comenzar a respirar tranquilos.

Luego de eso comenzamos a decirnos mentalmente cosas lindas a nosotros mismos, como por ejemplo: estoy bien, estoy alegre, todo irá mejorando, etcétera. Hacemos esto durante un rato.

Pasamos unos minutos, comenzamos a repetir unas palabras mentalmente, un mantra:

Que pueda vivir en mi corazón,

Que pueda dejar de sufrir,

Que este momento me sane,

Y que pueda tener paz.

Repetirnos estas cariñosas palabras durante un rato.

Pasamos unos minutos, comenzamos a combinar el mantra con la respiración:

Cuando inhalo digo: Que pueda vivir en mi corazón.

Cuando exhalo digo: Que pueda dejar de sufrir.

Cuando vuelvo a inhalar digo: Que este momento me sane.

Y cuando exhalo digo: Que pueda tener paz.

Esto se hace mentalmente (o sea no se expresa con la voz)

A medida que combinamos la respiración con cada parte del mantra vamos a ir sintiendo un sentimiento de compasión hacia nosotros mismos,de amor a lo que somos, de cariño por uno.

También puedo combinar las siguientes frases mientras respiro:

Que pueda vivir en mi corazón (inhalo)

Que florezca mi corazón (exhalo)

Que pueda dejar de sufrir (inhalo)

Que pueda tener paz (exhalo).

Luego de un rato de repetir el mantra y respirar al mismo tiempo, me digo:

Que logre la alegría más profunda y la paz más grande. (lo repito 4 veces).

Luego de eso, nos imaginamos delante nuestro a una persona de la familia con la cual tengamos algún problema.

Y a esa persona le vamos a decir:

Que puedas vivir en tu corazón.

Que puedas dejar de sufrir.

Que este momento te sane.

Y que puedas tener paz.

A medida que le decimos esto, vamos imaginando que entra en nuestro corazón, que lo cobijamos en el corazón y lo llenamos de amor y compasión.

Luego de llenar de ternura a esa persona, imaginamos al planeta tierra delante nuestro. Y comenzamos a expresarle a la tierra:

Que todos los seres puedan vivir en su corazón

Que todos puedan dejar de sufrir

Que este momento los sane

Y que todos los seres puedan tener paz.

De esta manera, vamos llenando de amor y compasión a todos los seres que habitan el planeta tierra.

Imaginamos que el planeta entra en nuestro corazón y lo impregnamos de nuestra ternura.

Y le decimos al planeta:

Que puedas vivir en tu corazón.

Que puedas dejar de sufrir.

Que este momento te sane.

Que puedas tener paz.

Luego de esto podemos dormirnos ( si lo hacemos a la noche acostados) o nos levantamos despacio de donde estábamos.

El único cuidado con esta meditación es que uno se puede largar a llorar fácilmente cuando se imagina a un familiar con el cual hay problemas.

Sirve hacerlo con música tranquila.

Les deseo que sea útil esto.

Con cariño, Martín Armando

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