HA I

Amados. Sigo limpiando “dudas”… sigo limpiando “necesito”… Pero encontré esto que escribí hace algún tiempo y tal vez sirva para aclarar algunos conceptos de la limpieza:

Ha entrado en tu experiencia una circunstancia que calificas “desagradable”. Por ejemplo, una deuda, ó una enfermedad, ó una pérdida, ó la enfermedad de alguien más.

Hacemos Ho’oponopono para que eso se vaya?

No. Hacemos Ho’oponopono para restaurar el espíritu del Aloha. Lo hacemos para volver a Cero. Lo que estamos haciendo no es “resistirnos” a esa circunstancia. Todo lo contrario. La “amamos”, le damos gracias por haberse presentado en nuestra realidad, por tener la oportunidad de VER que la tenemos en nuestro interior y por manifestarse de tal modo que ahora tenemos la posibilidad de hacernos 100% responsables y liberarla.

Entonces:

1- Detecto que ha entrado en mi realidad. Cómo la detecto? Simplemente porque no me gusta lo que estoy sintiendo en relación a esto que estoy experimentando (la deuda, enfermedad, carencia, enfermedad de otros, pérdida, el gesto del vecino)

2- Aquí puedo hacer dos cosas

2 a) Me apego a esa situación y sufro, es decir, la cara de mi vecino me produce una úlcera y hablo de eso todo el tiempo… lo comento con mis familiares y con mis amigos… y obtengo cada vez más de eso (pago la deuda mil veces – me identifico con esa situación y la padezco).

2 b) Agradezco la oportunidad de liberarlo. Cómo? Haciéndome 100% responsable… “si lo he creado puedo cambiarlo” y hago mi limpieza (me identifico con mi Ser  y rechazo el pensamiento erróneo que nada tiene que ver conmigo… ya que yo no soy eso)

3- Apelo a la Divinidad,  a esa parte mía, que está dentro de mí, y pido que ese pensamiento erróneo sea transmutado por el AMOR y transformado en AMOR.

4- Ahora puedo hacer dos cosas:

4 a) Me siento a esperar que la Divinidad se haga cargo y cuando estimo que ya es suficiente… que ya esperé demasiado y aquí “no pasa nada” me deprimo y digo que Ho’oponopono no funciona (expectativas)

4 b) Confío en que Dios sabe mejor que yo qué es lo correcto y perfecto para mí y lo dejo hacer su trabajo, porque lo UNICO que necesito es a la Divinidad! Porque sé que estoy volviendo a Cero… y en Cero “NO NECESITO NADA” porque lo tengo “TODO”.

Hasta el punto 3, es mi trabajo. Dejo ir. Libero. Entrego a la Divinidad que es la UNICA que puede transmutarlo. Yo no puedo hacer nada al respecto, porque no tengo idea cual es la memoria que está operando en ese momento. No tengo cómo saberlo… entonces… por qué me resisto?! Lo hago por que vuelvo a la creencia que tengo que hacer algo al respecto… entonces… Tengo que limpiar eso! Entonces puede venir una inspiración ó otra situación que restaure el equilibrio… y normalmente, si no estamos atentos, nos dá la sensación que la solución “vino de la nada”… Y es correcto… por que vino del Cero… vino directamente de La Fuente…

Cuando entrego a Dios… a la Divinidad, I, La Fuente… le estoy diciendo que soy de Él… le estoy diciendo que quiero volver a Casa… le estoy diciendo que lo quiero TODO y que no necesito ninguna otra cosa, porque no existe otra cosa… porque lo tengo TODO!

No puedo decirle a Dios: Mira yo te entrego todo mi Ser… soy Tuyo… sólo te quiero a Ti… pero también quiero que me saques de la vista la mala cara del vecino, ó también quiero que me pagues la deuda que se vence mañana… No! Porque eso ya lo dejé con Dios! Esas fueron mis “ofrendas” a Dios… es el modo que tengo de decirle que no me identifico con eso… que lo he visto y que quiero que Él lo corrija! Es mi modo de decirle que sólo quiero estar con El! Es la forma en que renuncio a cualquier cosa errónea que pueda identificar en mi vida, pidiéndole que allí quede sólo Su Divina Esencia, que es con lo que realmente me identifico… Es Él el que se encarga del 4to paso…

Gregg Braden dice en su libro “El efecto Isaías” que la plegaria se hace sintiendo profundamente que el pedido ya fue concedido. Claro que sí! Porque si has establecido una comunicación con La Fuente, del modo que fuera, es porque vas por La Fuente… vas por TODO.  Pero eso requiere la ENTREGA TOTAL. Qué quiero yo? Quiero estar en Casa con Dios y tenerlo TODO? (TODO es TODO… incluido el “pedido” especial) ó quiero que se cumpla mi deseo y quedarme sólo con eso… Aquí… no se puede “transar” con la Verdad. Ó lo quiero TODO… ó quiero una minimísima, infinitesimal y puntual parte…

Tu Ser… NO es ese deseo puntual, no importa lo que se haya manifestado… Tampoco es la suma de tus problemas, ó la suma de las circunstancias que has decidido llamar “desafortunadas”. Tu Ser es de Dios, perfecto como Él te creó… y allí debe volver… al TODO… a la NADA… al CERO… a Dios. No te conformes con menos.

Siempre recuerden que hay miles de caminos para volver a Casa y que Uds no necesitan nada ni a nadie… sólo necesitan a la Divinidad operando en sus vidas… Ténganlo TODO! No necesiten nada y experimenten la libertad completa!

Te deseo la Paz… más allá de toda comprensión.

V.

Este texto fue extraido del grupo Ho’oponopono de Cusi Huasi.

http://cusihuasi.ning.com/group/tallerdelapaz/forum/topics/17-como-funciona-funciona